domingo, 18 de diciembre de 2011

La mala educación .

Saludos jovenes y señoritas en esta etapa final espero haber aportado  a sus conocimientos,los dejo con un video para reflexionar ,una canción muy buena ,y no olviden que NADA ES IMPOSILE PARA QUIEN SE ATREVE A ESCALAR LAS ALTURAS.

martes, 6 de diciembre de 2011

Modelo y/o partes del trabajo de investigación ,X ciclo UNE

Esquema del informe de investigación:
Aspectos preliminares: No se numeran.
Carátula o portada
Hoja de respeto
Dedicatoria
Epígrafe
Índice general
Índice  de abreviaturas

Introducción: Se utilizan números romanos y se debe considerar lo siguiente:
-  Los objetivos de la investigación.
-  Los contenidos de los capítulos de la investigación.
-  Los aportes y hallazgos de la investigación.
-  La posibilidad de errores o de datos inconclusos.
-  El reconocimiento a asesores y colaboradores.
-  Las hipótesis y variables.
-  Los métodos y técnicas empleados en la investigación.

Cuerpo central (por capítulos y subcapítulos)
Capítulo 1: Información historiográfica…
Capítulo 2: Enfoque teórico-metodológico...
Capítulo 3: Análisis e interpretación de textos...
Capítulo 4: Apreciación crítica-valorativa...

Referencias:
Conclusiones: se redactan y ordenan según las hipótesis comprobadas.
Recomendaciones: se redactan de acuerdo a la naturaleza de la investigación.
Bibliografía: los autores citados o consultados se ordenan alfabéticamente.
Índices complementarios y/o cronologías: de temas o materias, onomásticos o de autores, toponímico o de lugares, de ilustraciones, etc. Se ordenan alfabética y cronológicamente, con número de páginas.
Apéndices: recogen información suplementaria que sirve de apoyo a lo que se sostiene en las conclusiones de la investigación, y pueden ser: árboles genealógicos, cartas, cronologías, cuadros, diagramas, dibujos, encuestas, esquemas, facsímiles de fuentes documentales, figuras, genealogías, glosarios, gráficos, iconografías, ilustraciones, láminas, mapas, planos, retratos, tablas, tests, etc.

martes, 29 de noviembre de 2011

PROYECTO DE VIDA, TOMA DE DECISIONES Y AUTONOMÌA clase de 3ro

         PROYECTO DE VIDA, TOMA DE DECISIONES Y AUTONOMÌA
   Tomar una decisión que repercutirá en nuestro futuro inmediato resulta difícil porque no depende únicamente  de las preferencias personales. La decisión debe considerar también factores económicos, familiares y sociales, por lo que se pretende ofrecer a las y los adolescentes las herramientas básicas para que incrementen  sus conocimientos, descubran sus potencialidades y preferencias y analicen los factores implicados en su elección. Todos y todas tenemos el  derecho de tomar nuestras propias decisiones.
 Entre los factores que influyen en este procesos están:
La influencia de los otros: puede ser positiva si orienta para elegir una opción pero negativa si presiona para que hagamos lo que otros quieren, en contra de nuestra voluntad.
 Información: Tener conocimiento sobre las consecuencias de las alternativas en el proceso de toma de decisión es muy importante, permite analizar los pros y contras de cada opción. Es la base para tomar una decisión adecuada.
 Experiencia propia: Nuestra propia historia personal y familiar, el contexto socio-cultural al que pertenecemos y nuestro proceso de desarrollo nos han permitido formar valores, actitudes y opiniones favorables o no con relación a la cuestión por decidir. Todo esto configura el significado que le damos a nuestras experiencias y que son el contexto en el cual basamos nuestro proceso de toma de decisiones.
Tomar una decisión puede ser difícil si no se adquiere la costumbre de hacerlo, Una vez que se empieza a seguir este proceso, con lo que implica el involucrarse en serio en lo que a uno le sucede, a tener control sobre su vida y a sentir satisfacción por ello, se hace más fácil el tomar decisiones.
PASOS PARA LA TOMA DE DECISIONES:
?? Obtener información
?? Analizar los valores sociales y propios
?? Hacer una lista de las ventajas y desventajas de las diferentes alternativas
?? Calcular la probabilidad de éxito de cada alternativa
?? Analizar las consecuencias a corto, mediano y largo plazo de la decisión
?? Tomar la decisión
?? Evaluar los resultados de la decisión
Recuerda que para la toma de las decisiones importantes, es necesario que acudas a la orientación de una persona experta o con experiencia en el tema que corresponde a tu decisión y no dudes en consultar si lo necesitas.
EL DESEO DE ESTAR MEJOR
Cada situación posible tiene múltiples soluciones. A cada situación la podemos mirar desde distintos puntos de   vista. No hay una sola manera de analizar ni unasola manera de resolver. Esta es una de nuestras grandezas: las personas tenemos la capacidad y la responsabilidad de elegir propósitos, principios, rutas, estrategias, alianzas o posiciones.
Una estrategia para vivir la adolescencia con rumbo propio y con autonomía es analizarla y enfrentarla desde la perspectiva del proyecto de vida. Un proyecto de vida nos marca un propósito anhelado que queremos lograr, un sitio o un lugar deseados. Construimos un proyecto de vida porque queremos ser felices, desarrollar a plenitud nuestras capacidades y mejorar nuestra calidad de vida. Un proyecto de vida, antes que nada, tiene que imaginarse, tiene que dibujarse en el horizonte: lleno de imágenes y detalles amables. Tiene que analizarse y
nombrarse. Pero no basta con eso: quien proyecta, necesita “perseguir” su ilusión, desear alcanzarla, y realizar   acciones que lo acerquen a ella. Tiene que hacer planes para que sus actividades diarias lo conduzcan cada día más cerca de la situación o bien anhelados.
En todas las edades, pero de manera particular durante la adolescencia, el proyecto de vida puede servir como  sirven los faros del mar que dibujan un punto de luz a la distancia: anuncian peligros, marcan tiempos, miden distancias y anticipan llegadas. El proyecto de vida permite a los adolescentes un punto de referencia para contrastar ideas, pedir opiniones, revisar acciones, rectificar rumbos, calcular jornadas o solicitar apoyos necesarios.
LAS DECISIONES MARCAN LA TRAYECTORIA DE LA VIDA
Tomar una decisión quiere decir elegir entre, al menos, dos opciones posibles. Elegir quiere decir enfrentar más   de una posibilidad y tomar una postura propia ante lo que enfrentamos. Las decisiones que se toman durante la adolescencia trascienden.
Esto quiere decir que marcan las siguientes etapas del curso de vida. Quiere decir que sus consecuencias se manifiestan, a través del tiempo, en la juventud, la madurez e incluso la vejez.
El proyecto de vida puede convertirse en un marco vital que permita a las y los adolescentes tomar las mejores decisiones: las más informadas, las más debatidas, las más reflexionadas, las decisiones que más apoyen y propicien la cristalización de sus anhelos, de sus planes, de sus ilusiones.

martes, 22 de noviembre de 2011

LA ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA Y EL CÍRCULO VIRTUOSO DE LA TRIBUTACIÓN .clase de primer año

LA ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA Y EL CÍRCULO VIRTUOSO DE LA TRIBUTACIÓN

1.1. Finalidad y rol del Estado

El Estado es el conjunto de instituciones públicas organizadas, conducidas y controladas por los ciudadanos que pertenecen a una misma comunidad política y que buscan el bien común.
El rol del Estado se resume en:
· Administrar los asuntos públicos
· Garantizar los derechos del ciudadano mediante la provisión y cuidado de los bienes y servicios públicos.
· Fomentar el desarrollo económico.
· Crear bienestar.
Bienes y Servicios Públicos
Desde al ámbito de la economía, ambos conceptos son definidos como bienes económicos; es decir, que son susceptibles de adquirirse en el mercado.



Un bien público se caracteriza porque su uso por una persona no impide que otros lo usen posteriormente o que varios lo usen a la vez (por ejemplo, las bancas de un parque). De otro lado, los bienes públicos pueden ser utilizados por todos sin exclusión (por ejemplo, la televisión por ondas aéreas de señal abierta). Por el contrario, los bienes privados excluyen a otros cuando son utilizados. Por ejemplo, un auto y una vivienda. Desde el punto de vista de la propiedad, un bien público es aquél que fue adquirido por el Estado. El Estado tiene la función de proveerlos. Por ejemplo: los colegios públicos, los hospitales, las carreteras y los locales para que funcionen otras entidades del Estado.Los servicios públicos: Son un conjunto de actividades como la salud, la educación, telefonía, el correo postal, que pueden ser provistos por el Estado o personas o empresas particulares por encargo del Estado. Los servicios que brinda el Estado están supeditados a los acuerdos de la sociedad y éstos se plasman en la Constitución Política de cada país.



1.2. Financiamiento de las actividades del Estado

En cualquier tiempo o situación, con Rey, dictador o presidente, todo Estado siempre debe decidir cómo obtiene los recursos y cómo los gasta. En una sociedad democrática nadie está excluido de esta decisión y, por tanto, nadie se debe autoexcluir.
La tributación tiene un papel crucial en el proceso socio-económico para alcanzar el bienestar y la paz social, porque provee de ingresos económicos para que el Estado pueda cumplir sus funciones Para ello, el Estado cuenta con un instrumento económico y legal que se denomina
Presupuesto Público.
1.3. Presupuesto Público

Es la expresión cuantificada y sistemática de los gastos que cada una de las entidades que forman el sector público realizarán en el año fiscal y refleja, también, los ingresos que financian dichos gastos.
La estructura del presupuesto es:
· Ingresos: Comprenden las fuentes de financiamiento, siendo los tributos la de mayor importancia.
· Gastos: Comprende cuál es el destino de los ingresos obtenidos por el Estado.
1.4. La Administración Tributaria: SUNAT

La SUNAT es una institución pública que pertenece al Sector Economía y Finanzas. Es una entidad que genera sus propios ingresos y tiene autonomía económica, administrativa, funcional, técnica y financiera.
Fue creada por la Ley N° 24829 del 8 de junio de 1988 y su Ley General fue aprobada por el Decreto Legislativo N° 501 del 1 de diciembre del mismo año. Posteriormente, mediante el Decreto Supremo 061-2002-PCM, publicado el 12 de julio de 2002, se dispuso la fusión entre la SUNAT y ADUANAS. Como consecuencia de la integración entre ambas entidades, la SUNAT actualmente es responsable de administrar el 99% de los Ingresos Tributarios del Gobierno Central Consolidado.


Objetivos Estratégicos
a) Promover el Cumplimiento Tributario Voluntario. Mediante la facilitación del cumplimiento tributario, virtualizando los servicios y reduciendo los costos de cumplimiento de las obligaciones tributarias. Asimismo, fomentar la generación de conciencia tributaria en los distintos segmentos de la sociedad.
b) Facilitar el Comercio Exterior.
c) Contribuir a la competitividad del país mediante la facilitación del comercio exterior, reduciendo el tiempo de despacho, así como combatiendo la competencia desleal y el contrabando.
d) Reducir el Incumplimiento Tributario Generar una efectiva sensación de riesgo, mediante la mejora de los mecanismos de detección de los ilícitos tributarios y aduaneros.
e) Fortalecer la Institucionalidad de la SUNAT Implementar y dotar a la organización de las herramientas necesarias para el mejor cumplimiento de su rol en el estado y la sociedad.


EL TRIBUTO



1.5. El Tributo y sus funciones

El término tributo proviene de la palabra tribu, que significa conjunto de familias que obedecen a un jefe y que apoyan de alguna manera al sostenimiento de la tribu. Asimismo, recordemos que en la edad media, el vasallo entregaba al señor feudal cierta cantidad de dinero o especies en reconocimiento por la carga que le significaba y por la protección que éste le brindaba. Con este tributo, el señor feudal mantenía el ejército, entre otras cosas. Es decir, el tributo existe desde nuestras primeras culturas y ha ido variando con el tiempo. Analizando la definición, encontramos los siguientes aspectos básicos:
· El tributo sólo se paga en dinero.
· Sólo se crea por Ley.
· El tributo es obligatorio por el poder que tiene el Estado,
· Se debe utilizar para que cumpla con sus funciones; y,
· Puede ser cobrado mediante la fuerza cuando la persona que está obligada no cumple.

DEFINICIÓN DE TRIBUTO
Pago en dinero, establecido legalmente, que se entrega al Estado para cubrir los gastos que demanda el cumplimiento de sus fines, siendo exigible coactivamente ante su incumplimiento.
ELEMENTOS DEL TRIBUTO
Para la determinación y el cálculo del tributo se deben tener en cuenta la tasa y la base imponible.

Tasa o alícuota: Es el porcentaje que se aplica a la base imponible para determinar el monto del tributo.



Base imponible: Valor numérico sobre el cual se aplica la tasa o alícuota para determinar el monto del tributo.
FUNCIONES DEL TRIBUTO
Para entender en qué consiste el sistema tributario y decidir si es justo o no, debemos estar bien informados sobre las funciones del tributo:
· Función fiscal: A través de los tributos se busca incrementar los ingresos del Estado para financiar el gasto público. Cada año, el Poder Ejecutivo presenta un Proyecto de Ley de Presupuesto Público al Congreso, que lo aprueba y convierte en Ley, luego de un debate. El presupuesto rige a partir del 1 de enero del año siguiente. En el presupuesto público no sólo se establece cuánto ingresa y cuánto se gasta, también se dictan medidas tributarias, que luego son aprobadas en el Congreso en la forma de normas tributarias. Por ejemplo, aumentar la tasa de un impuesto, o crear uno nuevo.
Todas estas medidas están orientadas a que “alcance” el dinero para todo lo que el Estado ha planificado para el siguiente año fiscal.

El Estado también toma en cuenta muchos otros factores. Actualmente, la crisis económica mundial se ha convertido en un factor de primer orden para establecer el presupuesto público del próximo año. Las crisis económicas afectan en primer lugar el consumo: bajan las ventas, el producto “no sale”, se cierran plantas, talleres, se producen despidos, suben los precios, y la gente baja su consumo. Si disminuye la actividad económica, disminuye la recaudación y el Estado está obligado a contraer el gasto público. Sin embargo, para contrarrestar esta situación, puede tomar medidas, siempre y cuando cuente con los recursos necesarios; es decir, si tiene ahorro. Ahora bien, esto será posible si tuvo una buena recaudación de impuestos en años anteriores.
· Función económica: Por medio de los tributos se busca orientar la economía en un sentido determinado. Por ejemplo, si se trata de proteger la industria nacional, entonces se pueden elevar los tributos a las importaciones o crear nuevas cargas tributarias para encarecerlos y evitar que compitan con los productos nacionales. Si se trata de incentivar la exportación, se bajan o se eliminan los tributos, como en el caso de Perú. En nuestro país, las exportaciones no pagan impuestos y tienen un sistema de reintegro tributario (devolución) por los impuestos pagados en los insumos utilizados en su producción.
· Función social: Los tributos cumplen un rol redistributivo del ingreso nacional, es decir, los tributos que pagan los contribuyentes retornan a la comunidad bajo la forma de obras públicas, servicios públicos y programas sociales. ¿Cuánta obra pública se puede llevar a cabo y cuánto se puede gastar en programas sociales? Esa pregunta se responde con las cifras de los tributos recaudados. A menor evasión tributaria, mayor recaudación y, en consecuencia, más bienes y programas sociales que contribuyan a un mayor bienestar social.



ACTIVIDAD PARA RESOLVER POR LA ESTUDIANTE
1.     ¿Cuál es el rol de Estado en el Perú?
2.     ¿Qué diferencia hay entre un bien público y un servicio público?
3.     ¿Cómo, el Estado, financia las actividades?
4.     ¿Qué significa SUNAT?
5.     ¿Qué función cumple la SUNAT?
6.     ¿Cuál es la Misión y Visión de la SUNAT?
7.     ¿Cuáles son los aspectos básicos de un tributo y por qué?
8.     ¿Qué es un tributo?
9.     ¿Cualés son los elementos de un tributo?
10.  Elabora un cuadro y en el señala las funciones del tributo

jueves, 3 de noviembre de 2011

Clase de cívica , primero de secundaria,los municipios escolares,participación escolar.

      Municipios escolares
Definición de municipios escolares
Un municipio escolar, es una organización de alumnos en la escuela, a partir de la cual van desarrollando una serie de actividades que contribuirán a su posterior formación en valores y democracia. En ellos, se puede encontrar una forma de opinar, participar en debates y vivir una autogestión con los compañeros de la escuela haciendo frente a una diversidad.
Organización
En un Municipio Escolar se puede encontrar un Consejo Escolar, varios Consejos de Aula y multitud de Comisiones de Trabajo para repartir las tareas. La organización debe promocionar la participación de todos los alumnos en las diferentes tareas.
Actividades
El número de actividades que puede tratarse en un Municipio Escolar es realmente variada al ser adaptable al marco local donde se elabore el proyecto.
Algunos ejemplos de áreas de acción son:
  • Educación y cultura: Medios de Comunicación escolares como un periódico, una radio o una web.
  • Medio ambiente y salud: Desde el fomento del reciclaje y las actividades de ahorro energético hasta temas de alimentación y ejercicio físico.
  • Emprendedores: Proyectos productivos (huertos, granjas, etc), tecnología, actividades para captar fondos (rifas, concursos, ferias, etc.), mantenimiento de instalaciones, etc
Creación de un municipio escolar
Asociándonos y pidiendo ayuda a nuestros profesores del centro, podremos formar un grupo autogestionado con el que poder mejorar nuestra formación.
¿QUÉ FINALIDAD TIENEN LOS MUNICIPIOS ESCOLARES?
§  · Constituirse en espacios formativos donde, los niños, niñas y adolescentes, desarrollen actividades como experiencias de aprendizajes que complementen y enriquezcan el desarrollo del DCN.
§  · Contribuir a la formación integral de los niños, niñas y adolescentes, a través de la formación ética.
§  · Aportar a la construcción de una nueva cultura que reconozca al niño, niña y adolescente con capacidades para contribuir a su desarrollo personal, familiar y comunal.
§  · Involucrar a la Comunidad Educativo en la defensa y promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
¿QUIÉNES CONSTITUYEN EL MUNICIPIO ESCOLAR?
El Municipio Escolar está conformado por todos los estudiantes de la institución educativa quienes eligen democráticamente a sus representantes, y participan en la propuesta, ejecución y evaluación de sus actividades.
¿CÓMO ES LA ESTRUCTURA BÁSICA DE LOS MUNICIPIOS ESCOLARES?
El Municipio Escolar está constituido por tres instancias de organización:
§  · Concejo Escolar
§  · Concejo de Aula
§  · Comisiones de Trabajo
EL CONSEJO ESCOLAR
Es la instancia central y representativa del Municipio Escolar. Está constituido por:
§  · Alcalde(sa)
§  · Teniente Alcalde(sa)
§  · Regidor(a) de Educación, Cultura y Deporte
§  · Regidor(a) de Salud y Medio Ambiente
§  · Regidor(a) de Producción y Servicios
§  · Regidor(a) de Derechos del Niño, Niña y Adolescente.
EL CONSEJO DE AULA
Es la organización básica del municipio destinada a canalizar la participación amplia y de acuerdo con los intereses específicos de sus participantes. El Concejo de Aula está integrado por:
§  · Alcalde(sa) de Aula
§  · Regidor(/a de Educación, Cultura y Deportes
§  · Regidor/a de Salud y Ambiente
§  · Regidor/a de Producción y Servicios del Aula
§  · Regidor/a de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente
LAS COMISIONES DE TRABAJO
Son instancias de coordinación, planificación y ejecución, especializadas por cada Línea de Actividades. Están presididas por los respectivos Regidores de Aula, e integradas por los correspondientes Regidores del Concejo Escolar. Son las siguientes:
§  · Comisión de Educación, Cultura y Deporte
§  · Comisión de Salud y Medio Ambiente
§  · Comisión de Producción y Servicios
§  · Comisión de Derechos del Niño, Niña y Adolescente
Fuente: Ministerio de Educación del Perú.


jueves, 1 de septiembre de 2011

Teatro editado,EDIPO REY.

Edipo Rey

Parte 1

En el fondo,  el frontis del gran palacio de los reyes de Tebas; en rededor esta postrada una numerosa multitud de suplicantes, vestidos de luto. Solo un venerable anciano está de pie y en actitud suplicante. Aparece Edipo vestido con regia galas y se acerca. Comienza el prólogo.

·  Edipo: hijos míos ¿qué significa esta postración humilde, mientras que la ciudad está llena de timiamas? No me parece bien y yo mismo he querido venir a preguntarles. Dímelo tú, anciano ¿qué es lo os tiene postrados ahí? Yo iré en vuestra ayuda.
·  Sacerdote: ¡oh rey de nuestra tierra, Edipo! La ciudad como tú lo estás, padece horrible tormenta; una peste asoladora va dejando vacía la mansión de Cadmo. Ni yo ni estos tus hijos queremos igualarte con los dioses,  pero tú nos libraste una vez de la implacable esfinge; ahora acudimos a ti buscando algún remedio.
·  Edipo: hijos míos desdichados, yo sufro tanto como ustedes. Y un solo remedio he hallado: he enviado a mí cuñado Creonte, al templo de pitico de febo, para preguntar que podría hacer yo para salva a la ciudad.
·  Sacerdote: ¡coincidencia singular! Creonte llega ya a nosotros

Entra Creonte por el lado izquierdo, con una corona de laureles, en señal de buenas noticias.
·  Creonte: os anuncio que pesares tan duros, si logran tener salida
·  Edipo: ¿Cuál fue el oráculo?
·  Creonte: si en presencia de estos quiere oírlo, hablare.
·  Edipo: habla a todos
·  Creonte: Manda febo, que desterremos la peste de nuestra patria
·  Edipo: ¿Qué clase de mal es?
·  Creonte: Fue Layo soberano nuestro,  murió asesinado y ahora manda el dios que alguien castigue su muerte.
·  Edipo: ¿Dónde murió Layo? ¿No lo vio alguien?
·  Creonte: no, todos murieron, menos uno que no supo darnos razón, pero dijo que fueron asaltados y nadie se levantó a vengarle en aquella calamidad.
·  Edipo: que calamidad es esa.
·  Creonte: aquella enigmática esfinge
·  Edipo: pues otra vez voy a ser yo quien atine con toda la verdad. Vosotros levantaos de las gradas, yo hare cuanto sea posible.

Se retiran ordenadamente, luego de un tiempo se reúne el pueblo, el coro y toda la comitiva.
·  Coro: ¡oh voz de Zeus! Aterrado estoy, por eso a ti te invoco ante todo, hija de Zeus, inmortal Atenea, y a tu hermana, la protectora de esta tierra, Artemis; y también al flechador Apolo. ¡Ay de mí! Soporto dolores sin cuento. Todo mi pueblo está enfermo y no existe el arma de la reflexión con la que uno se pueda defender.  Venid ahora.
·  Edipo: públicamente hablare, quienquiera de vosotros que sepa quien dio muerte a Layo que venga y me lo declare todo hasta dar con el asesino.

Parte 2

(Entra Tiresias con los enviados por Edipo. Un niño le acompaña.)
·  CORIFEO.- Pero ahí está el que lo dejará al descubierto. El único de los mortales en quien la verdad es innata.
·  EDIPO.- ¡Oh Tiresias, que todo lo manejas, lo que debe ser enseñado y lo que es secreto, los asuntos del cielo y los terrenales! Aunque no ves, comprendes, sin embargo, de qué mal es víctima nuestra ciudad. A ti te reconocemos como único defensor y salvador de ella, señor.
·  TIRESIAS.- ¡Ay, ay! Yo lo sabía bien, pero lo he olvidado, de lo contrario no hubiera venido aquí.

(Hace ademán de retirarse.)
·  EDIPO.- No te des la vuelta, ¡por los dioses!, si sabes algo, ya que te lo pedimos todos los que estamos aquí como suplicantes.
·  TIRESIAS.- Todos han perdido el juicio. Yo nunca revelaré mis desgracias, por no decir las tuyas.
·  EDIPO.- ¿Qué dices? ¿Sabiéndolo no hablarás, sino que piensas traicionarnos y destruir a la ciudad?
·  TIRESIAS.- Yo no quiero afligirme a mí mismo ni a ti. ¿Por qué me interrogas inútilmente? No te enterarás por mí.
·  EDIPO.- Pues bien, debes manifestarme incluso lo que está por llegar.
·  TIRESIAS.- No puedo hablar más. Ante esto, si quieres irrítate de la manera más violenta.
·  EDIPO.- Nada de lo que estoy advirtiendo dejaré de decir, según estoy de encolerizado.
·  TIRESIAS.- ¿De verdad? Y yo te insto a que permanezcas leal al edicto que has proclamado antes y a que no nos dirijas la palabra ni a éstos ni a mí desde el día de hoy, en la idea de que tú eres el azote impuro de esta tierra.
·  EDIPO.- ¿Qué palabras? Dilo, de nuevo, para que aprenda mejor.
·  TIRESIAS.- ¿No has escuchado antes? ¿O es que tratas de que hable?
·  EDIPO.- No como para decir que me es comprensible. Dilo de nuevo.
·  TIRESIAS.- Afirmo que tú eres el asesino del hombre acerca del cual están investigando.
·  EDIPO.- No dirás impunemente dos veces estos insultos.
·  TIRESIAS.- En ese caso, ¿digo también otras cosas para que te irrites aún más?
·  EDIPO.- Di cuanto gustes, que en vano será dicho.
·  TIRESIAS.- Afirmo que tú has estado conviviendo muy vergonzosamente, sin advertirlo, con los que te son más queridos y que no te das cuenta en qué punto de desgracia estás.
·  EDIPO.- ¿Crees tú, en verdad, que vas a seguir diciendo alegremente esto?
·  TIRESIAS.- Sí, si es que existe alguna fuerza en la verdad.
·  EDIPO.- Existe, salvo para ti. Tú no la tienes, ya que estás ciego de los oídos, de la mente y de la vista.
·  TIRESIAS.- Eres digno de lástima por echarme en cara cosas que a ti no habrá nadie que no te reproche pronto.
·  CORIFEO.- Nos parece adivinar que las palabras de éste y las tuyas, Edipo, han sido dichas a impulsos de la cólera. Pero no debemos ocuparnos en tales cosas, sino en cómo resolveremos los oráculos del dios de la mejor manera.
·  EDIPO.- ¿Es que es tolerable escuchar esto de ése? ¿No te irás de esta casa, volviendo por donde has venido?
·  TIRESIAS.- No hubiera venido yo, si tú no me hubieras llamado.
·  EDIPO.- No sabía que ibas a decir necedades. En tal caso, difícilmente te hubiera hecho venir a mi palacio.
·  Tiresias.- Yo soy tal cual te parezco, necio, pero para los padres que te engendraron era juicioso.
·  EDIPO.- ¿A quiénes? Aguarda. ¿Qué mortal me dio el ser?
·  TIRESIAS.- Este día te engendrará y te destruirá.

(Tiresias se aleja y Edipo entra en palacio.)

Parte 3

Entra Creonte
·  Creonte: Indignado vengo, ciudadanos, por la horrible calumnia que dicen me ha levantado el rey Edipo.
·  Corifeo: Tal vez fue la ira que lo arrojó a tal insulto.
Creonte: Pero ¿Con toda seriedad se me ha atribuido tan grande crimen?
·  Corifeo: No losé.
·  Edipo: ¡Eh! ¿Tú vienes acá? ¿Tan importante o tan necio me ves, que te atreves a tamaña felonía?
·  Creonte: Quiero explicarte porque estas muy equivocado con lo que dices.
·  Edipo: Si te imaginas que has de estar persiguiendo a un pariente y no lo has de pagar, estás también equivocado.
·  Creonte: Bueno, sea así, dime cuál es el daño que crees que he causado.
·  Edipo: Bien, ¿Cuánto tiempo hace que Layo…?
·  Creonte: No sé a qué te refieres…
·  Edipo: ¿que desapareció con muerte violenta?
·  Creonte: Muchos y largos años se podrían contar desde entonces.
·  Edipo: ¿No hicisteis averiguaciones a favor del finado?
·  Creonte: Las hicimos, pero nada descubrimos.
·  Edipo: Una cosa si sabes, y pues la sabes, me la dirás.
·  Creonte: ¿Cuál?
·  Edipo: No dijera ser cosa mía la muerte de Layo.
·  Creonte: Si eso dice, allá tú lo sabrás. Ahora yo quisiera preguntarte a ti.
·  Edipo: Habla, no me convencerás del asesinato.
·  Creonte: Vamos a ver, ¿estas casado con mi hermana?
·  Edipo: No se puede negar lo que preguntas.
·  Creonte: ¿No eres tú el rey consorte, con igual poder que ella?
·  Edipo: Adonde se extienden mis deseos, se extienden mis concesiones.
·  Creonte: ¿No estoy yo igualado a vosotros dos como tercer soberano?
·  Edipo: Es eso lo que te convence de amigo traidor.
·  Creonte: De ninguna manera
·  Corifeo: Prudentes reflexiones, ¡oh rey! , para quien desea no dar un mal paso.
·  Creonte: ¿Qué pretendes?  ¿Desterrarme?
·  Edipo: El destierro, no; has de morir para que el mundo vea lo que es envidia.
·  Creonte: Es que veo andas descaminado.
·  Edipo: Para lo mío, no. Es que eres un traidor.
·  Corifeo: Teneos, de muy a punto veo a la reina Yocasta salió del palacio (entra Yocasta en compañía de dos doncellas)
·  Yocasta: ¿A qué viene ese griterío? ¿No os da vergüenza de andar así enredándose en pleitos?
·  Creonte: Tu esposo, hermana mía, me está decretando uno de dos males: desterrarme de mi patria o quitarme la vida.
·  Edipo: Es verdad; porque le he sorprendido tramando un atentado contra mi vida.
·  Yocasta: ¡Válgate los dioses! Dale crédito, Edipo, ante todo por reverencia a tan sagrado juramente y respeto a mí.
·  Corifeo: ¡Oh rey! Reflexiona. Tenerle consideración a este hombre
·  Edipo: Al pedir eso, pides mi muerte o mi perpetuo destierro.
·  Creonte: Me voy. No he logrado que me conocieras, para estos soy el mismo de antes.
·  Yocasta: Quiero saber lo sucedido.
·  Corifeo: Palabras vagas, sospechas inciertas; sino que ofende aun lo que es infundado.
·  Yocasta: ¿Cuál fue la disputa?
·  Corifeo: Basta, reina, entre tantas amarguras de la ciudad, dejar la cosa donde ha quedado.
·  Yocasta: Por los dioses, dime, cuál es el motivo que te tiene tan enojado.
·  Edipo: Te lo diré, Creonte es, y lo que él a tramado contra mí.
·  Yocasta: Prosigue.
·  Edipo: Dice que soy el asesino de Layo.
·  Yocasta: ¿Lo sabía él? ¿O se lo ha oído a alguien ahora?
·  Edipo: Un canalla agorero nos ha traído acá.
·  Yocasta: Escúchame, y verás que no hay mortal que entienda palabra de vaticinios. Te daré una prueba clara, breve.
Vínole a Layo un oráculo y le decía que era su sino fatal mirar a manos de un hijo que él y yo habíamos de tener. Ya ves que Apolo no logró hacer al niño asesino de su padre, ni que el padre muriera a manos de su propio hijo. Tan certeras como esto anduvieron las profecías.
·  Edipo: Me ha dejado un desconcierto y grande turbación a mi mente al escucharte. Creo haberte oído decir que Layo murió junto a un triple crucero.
·  Yocasta: Así se dijo y aún se dice todavía.
·  Edipo: ¿Y dónde está el paraje en que todo ello sucedió?
·  Yocasta: Se llama Fócida; lugar donde confluyen el camino de Delfos y el de Daulia.
·  Edipo: ¿Cuánto tiempo ha pasado?
·  Yocasta: Un poco antes de venir a tú ser rey de este país.
·  Edipo: Dime, ¿Qué figura tenia Layo, de qué edad era más o menos?
·  Yocasta: Era alto, su fisonomía bastante parecida a la tuya.

Parte 4

Viene el mensajero trayendo la noticia de la muerte de Pólibo
·  MENSAJERO.- Buenas nuevas para tu casa y para tu esposo, mujer.
·  YOCASTA.- ¿Cuáles son? ¿De parte de quién vienes?
·  MENSAJERO.- De Corinto. Ojalá te complazca -¿cómo no?- la noticia que te daré a continuación, aunque tal vez te duelas.
·  YOCASTA.- ¿Qué es? ¿Cómo puede tener ese doble efecto?
·  MENSAJERO.- Los habitantes de la región del Istmo lo van a designar rey, según se ha dicho allí.
·  YOCASTA.- ¿Por qué? ¿No está ya el anciano Pólibo en el poder?
·  MENSAJERO.- No, ya que la muerte lo tiene en su tumba.
·  YOCASTA.- ¿Cómo dices? ¿Ha muerto el padre de Edipo?
·  MENSAJERO.- Que sea merecedor de muerte, si no digo la verdad.
·  YOCASTA.- Sirvienta, ¿no irás rápidamente a decirle esto al amo? ¡Oh oráculos de los dioses! ¿Dónde están? Edipo huyó hace tiempo por el temor de matar a este hombre y, ahora, él ha muerto por el azar y no a manos de aquél.

(Sale Edipo de palacio.)
·  EDIPO.- ¡Oh Yocasta, muy querida mujer! ¿Por qué me has mandado venir aquí desde palacio?
·  YOCASTA.- Escucha a este hombre y observa, al oírle, en qué han quedado los respetables oráculos del dios.
·  EDIPO.- ¿Quién es éste y qué me tiene que comunicar?
·  YOCASTA.- Viene de Corinto para anunciar que tu padre, Pólibo, no está ya vivo, sino que ha muerto.
·  EDIPO.- ¿Qué dices, extranjero? Anúnciamelo tú mismo.
·  MENSAJERO.- Si es preciso que yo te lo anuncie claramente en primer lugar, entérate bien de que aquél ha muerto.
·  EDIPO.- A causa de enfermedad murió el desdichado, a lo que parece.
·  MENSAJERO.- Por esto he venido sobre todo, para que en algo obtenga un beneficio cuando tú regreses a palacio.
·  EDIPO.- Pero jamás iré con los que me engendraron.
·  MENSAJERO.- ¡Oh hijo, es bien evidente que no sabes lo que haces!...
·  EDIPO.- ¿Cómo, oh anciano? Acláramelo, por los dioses.
·  MENSAJERO.-... ¡si por esta causa rehúyes volver a casa! ¿Es que temes cometer una infamia para con tus progenitores?
·  EDIPO.- Eso mismo, anciano. Ello me asusta constantemente.
·  MENSAJERO.- ¿No sabes que, con razón, nada debes temer?
·  EDIPO.- ¿Cómo no, si soy hijo de esos padres?
·  MENSAJERO.- Porque Pólibo nada tenía que ver con tu linaje.
·  EDIPO.- ¿Cómo dices? ¿Que no me engendró Pólibo? Entonces, ¿en virtud de qué me llamaba hijo?
·  MENSAJERO.- Por haberte recibido como un regalo -entérate- de mis manos.
·  EDIPO.- Y ¿a pesar de haberme recibido así de otras manos, logró amarme tanto?
·  MENSAJERO.- La falta hasta entonces de hijos lo persuadió del todo.
·  Edipo.- Y tú, ¿me habías comprado o encontrado cuando me entregaste a él?
·  MENSAJERO.- Te encontré en los desfiladeros selvosos del Citerón.
·  EDIPO.- ¿Y de qué mal estaba aquejado cuando me tomaste en tus manos?
·  MENSAJERO.- Las articulaciones de tus pies te lo pueden testimoniar.
·  EDIPO.- ¡Ay de mí! ¿A qué antigua desgracia te refieres con esto?
·  MENSAJERO.- Yo te desaté, pues tenías perforados los tobillos.
·  EDIPO.- ¡Oh, por los dioses! ¿De parte de mi madre o de mi padre lo recibí? Dímelo.
·  MENSAJERO.- No lo sé. El que te entregó a mí conoce esto mejor que yo.
·  EDIPO.- ¿Quién es? ¿Sabes darme su nombre?
·  MENSAJERO.- Por lo visto era conocido como uno de los servidores de Layo.
·  EDIPO.- ¿Del rey que hubo, en otro tiempo, en esta tierra?
·  MENSAJERO.- Sí, de ese hombre era él pastor.
·  EDIPO.- Mujer, ¿conoces a aquel que hace poco deseábamos que se presentara? ¿Es a él a quien éste se refiere?
·  YOCASTA.- ¿Y qué nos va lo que dijo acerca de un cualquiera? No hagas ningún caso
·  EDIPO.- Sería imposible que con tales indicios no descubriera yo mi origen.
·  YOCASTA.- ¡No, por los dioses! Si en algo te preocupa tu propia vida, no lo investigues. Es bastante que yo esté angustiada.

(Yocasta, visiblemente alterada, entra al palacio.)
(Entra el anciano pastor acompañado de dos esclavos.)
·  EDIPO.- A ti te pregunto en primer lugar, al extranjero corintio: ¿es de ése de quien hablabas?
·  MENSAJERO.- De éste que contemplas.
·  EDIPO.- Eh, tú, anciano, acércate y, mirándome, contesta a cuanto te pregunte. ¿Perteneciste, al servicio de Layo?
·  SERVIDOR.- Sí,
·  EDIPO.- Al que está aquí presente. ¿Tuviste relación con él alguna vez?
·  SERVIDOR.- No como para poder responder rápidamente de memoria.
·  MENSAJERO.-, ¿recuerdas que entonces me diste un niño para que yo lo criara como un retoño mío?
·  SERVIDOR.- ¿Qué ocurre? ¿Por qué te informas de esta cuestión?
·  MENSAJERO.- Éste es, querido amigo, el que entonces era un niño.
·  EDIPO.- ¿Le entregaste al niño por el que pregunta?
·  SERVIDOR.- Lo hice y ¡ojalá hubiera muerto ese día!
·  EDIPO.- ¿De dónde lo habías tomado? ¿Era de tu familia o de algún otro?
·  SERVIDOR.- Mío no. Lo recibí de uno.
·  EDIPO.- ¿De cuál de estos ciudadanos y de qué casa?
·  SERVIDOR.- ¡No, por los dioses, no me preguntes más, mi señor!
·  EDIPO.- Estás muerto, si te lo tengo que preguntar de nuevo.
·  SERVIDOR.- Pues bien, era uno de los vástagos de la casa de Layo.
·  EDIPO.- ¿Un esclavo, o uno que pertenecía a su linaje?
·  Servidor.- Era tenido por hijo de aquél. Pero la que está dentro, tu mujer, es la que mejor podría decir cómo fue.
·  EDIPO.- ¿Ella te lo entregó?
·  SERVIDOR.- Sí, en efecto, señor.
·  EDIPO.- ¿Con qué fin?
·  SERVIDOR.- Para que lo matara.
·  EDIPO.- ¿Habiéndolo engendrado ella, desdichada?
·  SERVIDOR.- Por temor a funestos oráculos.
·  EDIPO.- ¿A cuáles?
·  SERVIDOR - Se decía que él mataría a sus padres.
·  EDIPO.- ¡Ay, ay! Todo se cumple con certeza. ¡Oh luz del día, que te vea ahora por última vez! ¡Yo que he resultado nacido de los que no debía, teniendo relaciones con los que no podía y habiendo dado muerte a quienes no tenía que hacerlo!
·  CORIFEO.- Los hechos que conocíamos son ya muy lamentables. Además de aquéllos, ¿qué anuncias?
·  MENSAJERO.- Las palabras más rápidas de decir y de entender: ha muerto la divina Yocasta.
·  CORIFEO.- ¡Oh desventurada! ¿Por qué causa?
·  MENSAJERO.- Ella, por sí misma. De lo ocurrido falta lo más doloroso, al no ser posible su contemplación. Cuando, dejándose llevar por la pasión atravesó el vestíbulo, se lanzó hacia la cámara nupcial mesándose los cabellos con ambas manos. Una vez que entró, echando por dentro los cerrojos de las puertas, llama a Layo, muerto ya desde hace tiempo. Deploraba el lecho donde, desdichada, había engendrado una doble descendencia: un esposo de un esposo y unos hijos de hijos.Y, después de esto, ya no sé cómo murió; pues Edipo, dando gritos, se precipitó y, por él, no nos fue posible contemplar hasta el final el infortunio de aquélla; Cuando él la ve, el infeliz, lanzando un espantoso alarido, afloja el nudo corredizo que la sostenía. Una vez que estuvo tendida, la infortunada, en tierra, arrancó los dorados broches de su vestido con los que se adornaba y, alzándolos, se golpeó con ellos las cuencas de los ojos
·  EDIPO.- ¡Ah, ah, desgraciado de mí! ¿A qué tierra seré arrastrado, infeliz? ¿Adónde se me irá volando, en un arrebato, mi voz? ¡Ay, destino! ¿Adónde te has marchado?
·  CORIFEO.- A un desastre terrible que ni puede escucharse ni contemplarse.
·  EDIPO.- ¿Qué es, pues, para mí digno de ver o de amar, o qué saludo es posible ya oír con agrado, amigos? Sáquenme fuera del país cuanto antes, saquen, oh amigos, al que es funesto en gran medida, al maldito sobre todas las cosas, al más odiado de los mortales incluso para los dioses.
·  CORO.- Incluso para mí hubiera sido mejor.
·  EDIPO.- No hubiera llegado a ser asesino de mi padre, ni me habrían llamado los mortales esposo de la que nací.

(Entra Creonte.)
·  CREONTE.- No he venido a burlarme, Edipo, ni a echarte en cara ninguno de los ultrajes de antes.
·  EDIPO.- ¡Por los dioses!, óyeme, pues a ti te interesa, que no a mí, lo que voy a decir.
·  CREONTE.- ¿Y qué necesitas obtener para suplicármelo así?
·  EDIPO.- Arrójame enseguida de esta tierra, donde no pueda ser abordado por ninguno de los mortales.
·  CREONTE.- Hubiera hecho esto, sábelo bien, si no deseara, lo primero de todo, aprender del dios qué hay que hacer.
·  Edipo: ¿No estoy oyendo llorar a mis dos queridas hijas? ¿No será que Creonte por compasión ha hecho venir lo que me es más querido, mis dos hijas? ¿Tengo razón?

(Entran Antígona e Ismene conducidas por un siervo.)
·  CREONTE.- La tienes. Yo soy quien lo ha ordenado, porque imaginé la satisfacción que ahora sientes, que desde hace rato te obsesionaba.
·  EDIPO.- ¡Ojalá seas feliz y que, por esta acción, consigas una divinidad que te proteja mejor que a mí! ¡Oh hijas! ¿Dónde están? Vengan aquí, acérquense a estas fraternas manos mías que les han proporcionado ver de esta manera los ojos, antes luminosos, del padre que las engendró. Lloro por ustedes dos.
·  CREONTE.- Basta ya de gemir.
·  EDIPO.- ¿Sabes bajo qué condiciones me iré?
·  CREONTE.- Me lo dirás y, al oírlas, me enteraré.
·  EDIPO.- Que me envíes desterrado del país.
·  CREONTE.- Me pides un don que incumbe a la divinidad.
·  EDIPO.- Sácame ahora ya de aquí.
·  CREONTE.- Márchate y suelta a tus hijas.

 (Entran todos en palacio.)
·  CORIFEO.- ¡Oh habitantes de mi patria, Tebas, miren: he aquí a Edipo, el que solucionó los famosos enigmas y fue hombre poderosísimo; aquel al que los ciudadanos miraban con envidia por su destino! ¡En qué cúmulo de terribles desgracias ha venido a parar! De modo que ningún mortal puede considerar a nadie feliz con la mira puesta en el último día, hasta que llegue al término de su vida sin haber sufrido nada doloroso.
(Salen todos)